En la cuna
Una capa extra sobre el saco en las noches más frías, sin agobiar. Nunca sobre la cara.
Una manta, cuatro lugares
El calor justo sin agobiar, lo bastante grande para taparlo y lo bastante bonita para dejarla a la vista. La manta que acaba usándose por toda la casa.
Una capa extra sobre el saco en las noches más frías, sin agobiar. Nunca sobre la cara.
Ligera para el paseo. Cubre las piernas sin peso y transpira en los días de sol.
Una superficie suave para el tiempo boca abajo y las primeras volteretas. Se lava sin perder su tacto.
Para las siestas en brazos y los momentos de la toma. Tan bonita que siempre la tienes cerca.
Bambú de doble cara: una cara de punto (95% viscosa de bambú · 5% elastano) y otra de velour de bambú. Entre las dos atrapan una fina capa de aire: calor sin peso. Ribete cosido en todo el contorno.
80×100 cm: la medida pensada para la cuna y el carrito. No es un saco de dormir: es una capa suelta. Para envolver a un recién nacido o como cubre-lactancia, usa la muselina de 120×120 cm.
Una cara de punto de bambú, suave y transpirable, ideal para el calor; la otra de velour de bambú, mullida y cálida para las noches más frescas. Tú eliges qué cara toca la piel según la noche.
Una manta suelta no sustituye al saco de dormir y nunca debe cubrir la cara del bebé. Para dormir, el saco; la manta como capa ocasional o fuera de la cuna.
Lavado a máquina a 30 °C. Sin lejía. Sin suavizante (mata la absorción). Secado al aire. El bambú no encoge. Dale dos lavados antes de usarla para acelerar la suavidad.
Envío en 24-48 h. Gratis a partir de 50 €. Devoluciones en 30 días.