Más suave
La fibra de bambú tiene una superficie lisa y redondeada que se nota desde el primer contacto — hasta tres veces más suave que el algodón. Y mejora lavado a lavado en lugar de endurecerse.
Toda la ropa Lilulila se teje con viscosa de bambú (un 95%, con un 5% de elastano que da el ajuste). Elegimos el bambú porque hace tres cosas que el algodón convencional no hace igual de bien: es más suave, regula mejor la temperatura y es naturalmente más amable con las pieles delicadas.
En esta página te contamos exactamente por qué — con datos, no con adjetivos.
La fibra de bambú tiene una superficie lisa y redondeada que se nota desde el primer contacto — hasta tres veces más suave que el algodón. Y mejora lavado a lavado en lugar de endurecerse.
El bambú aparta la humedad de la piel y deja respirar el tejido. Abriga cuando hace frío y disipa el calor cuando sube la temperatura — por eso un solo TOG nos sirve casi todo el año.
Naturalmente hipoalergénica y transpirable, es una buena elección para pieles atópicas o reactivas. Sin pesticidas ni sustancias nocivas que irriten al bebé.
Absorbe más humedad que el algodón y seca el doble de rápido. Ideal para muselinas, baberos y para esos cambios de madrugada en los que necesitas que esté seco para el día siguiente.
El bambú crece rápido y necesita mucha menos agua que el algodón para producirse. Una materia prima que se regenera sola, sin replantar.
Todo nuestro tejido cuenta con certificación OEKO-TEX® Std.100 clase I, la categoría más exigente, pensada específicamente para productos en contacto con bebés.
Un recorrido honesto: el bambú no llega directo a la cuna, pasa por un proceso. Así es el nuestro.
Partimos de bambú de crecimiento rápido, que se regenera sin necesidad de replantar ni de pesticidas.
La pulpa del bambú se transforma en una fibra de viscosa suave y fina, lista para hilar.
Se teje con un 5% de elastano para el ajuste y se verifica bajo OEKO-TEX®.
Cosido con costuras planas y cremalleras pensadas para la noche. Listo para más de 200 lavados.
La viscosa de bambú es una fibra regenerada: parte de la planta del bambú y pasa por un proceso para convertirse en tejido suave. Preferimos explicártelo a vendértelo con medias verdades. El resultado es una tela increíblemente suave, transpirable y duradera, certificada para estar en contacto con la piel de tu bebé.